SÍGUENOS EN

Blog

<< Volver
Diez mujeres influyentes que rompen las barreras del mundo inmobiliario

Diez mujeres influyentes que rompen las barreras del mundo inmobiliario

12 Marzo 2018 /

Esto es lo que nos ha contado cada una de ellas:

No hace tanto, colocar en una misma frase las palabras mujer y mercado inmobiliario era casi un reto literario. Antes del estallido de la burbuja, este sector tan trascendente para la buena (o mala) salud de la economía española se escribía solo en masculino. Diez años después, el profundo cambio experimentado por este sector ha llegado a la fisonomía de los actores que intervienen y operan en él: por fin también hay actrices.

El sector de la construcción, en su conjunto, ha sido tradicionalmente un coto casi privado para los hombres. Los foros de debate, intercambio y 'networking' estaban saturados de americanas y corbatas, y era muy difícil, casi anecdótico, encontrar una mujer como participante, colega, y no digamos como oradora o ponente. A modo de ejemplo, cuando en 2009 el Ministerio de Vivienda, al que entonces tenía el honor de servir, convocó a más de 100 entidades financieras –aún no había comenzado el proceso de reestructuración de la banca- a la firma de los convenios de financiación del Plan Estatal de Vivienda, entre todos los directivos de bancos y cajas que acudieron solo había dos mujeres.

Paso a paso, el escenario ha ido cambiando. La crisis dejó alguna lección, como la necesaria profesionalización de este sector. Este cambio -casi reconversión- tiene mucho que ver con la entrada de mujeres profesionales en los diferentes ámbitos. En este 2018 podemos decir, por fin, que las mujeres han empezado a conquistar el sitio que les corresponde en el sector inmobiliario español. Y han llegado para quedarse.

Años atrás era habitual asistir a eventos inmobiliarios y ver que las mujeres brillaban por su ausencia. Seguimos lejos de un equilibrio, sobre todo en posiciones directivas, pero es justo reconocer que últimamente se ha producido un gran avance con mayor presencia de mujeres, incluso en puestos de mayor rango.

El sector inmobiliario debe asumir innumerables retos, inimaginables algunos años atrás. Esto ha dado paso a un sinfín de nuevos perfiles para nuestro sector, en los que las mujeres hemos encontrado acomodo con mayor naturalidad que en el período precedente, cuando la mayor parte de la actividad inmobiliaria de nuestro país consistía en la promoción residencial tradicional.  

A nuestro querido sector le deseo que siga avanzando hasta alcanzar una mayor igualdad de género en los cuadros directivos, pues es la mejor manera de estar preparados para afrontar esos desafíos que nos plantea nuestra actividad, sumamente sujeta a ciclos. Y un mensaje para las mujeres jóvenes que se incorporan a nuestro sector: bienvenidas, os estábamos esperando porque os necesitamos. Tenéis mucho que aportar, encontrad vuestro espacio, conquistadlo y disfrutadlo.

El sector inmobiliario, como tantos otros, ha sido tradicionalmente masculino. La presencia de la mujer, de forma más notoria, es algo reciente. Las profesionales femeninas del sector casi se han duplicado en los últimos cinco años, alcanzando las 74.400 a cierre del pasado ejercicio. Pese a estos datos, la mujer sigue estando escasamente representada en los puestos de decisión y estrategia, y las que lo están tienen menor visibilidad. Precisamente para cambiar eso nació Wires (Women in Real Estate Spain) que aglutina a 160 directivas del sector. Su objetivo es apoyar y fomentar la visibilidad de la mujer en el mundo inmobiliario.

La toma de conciencia de la situación hace que las que gozamos de posiciones de dirección trabajemos para construir estructuras de desarrollo profesional en nuestras compañías basadas en la meritocracia, la transparencia y, sobre todo, en la absoluta objetividad para que ese desarrollo sea posible y haga que el talento, al margen de su sexo, llegue a la dirección de nuestras compañías. Hemos conseguido total representatividad en mandos medios copados de excelentes profesionales, pero aún nos queda mucho por hacer para conseguir esa visibilidad de las directivas del sector, así como una mayor presencia en sectores más estratégicos, como los comités de inversión de fondos y socimis, comités ejecutivos y direcciones generales.

La conciliación profesional, por su parte, no depende exclusivamente de las empresas, aunque sí en gran medida. Tener una pareja que apoye tu ascenso profesional al igual que el suyo, estando dispuesto a cubrir momentos de inevitables ausencias, es igual de fundamental que el hecho de que tu empresa disponga de horarios flexibles y otras facilidades. Desde Gesvalt, nuestro deseo es seguir apostando por políticas de conciliación.

Como en muchos otros sectores, y quizá más acentuado por la vinculación de la actividad inmobiliaria al sector promotor y constructor, la presencia de la mujer en el inmobiliario ha sido y sigue siendo minoritaria. Y no sólo en los puestos de dirección. Creo que es una desigualdad de base en la que juegan un papel importante muchos factores: desde la formación universitaria elegida hasta la poca afinidad de muchas mujeres con este sector. En cualquier caso, y como en casi todo, no se debe generalizar. Dentro del sector inmobiliario hay ramas como la consultoría o el asesoramiento financiero en las que el papel de la mujer es mucho más equilibrado. Y subsectores como el hotelero donde la mujer ha conseguido tener un papel clave en los equipos gestores de muchas cadenas españolas y en los departamentos de expansión de los principales grupos hoteleros. 

Las mujeres aportamos visión estratégica, capacidad de análisis, creatividad, esfuerzo, ganas...infinitas cosas, pero ni una sola más o mejor que los hombres. Cualquier otra respuesta es incompatible con la defensa real de la igualdad.

Mi deseo es que en los próximos años la presencia de las mujeres en este sector sea la que queramos conseguir. Igual que en cualquier otro sector. No creo en la paridad. Tampoco en la igualdad de preferencias. Lo realmente importante es que las mujeres no nos impongamos límites a nosotras mismas y que tengamos el apoyo del entorno laboral y personal para conseguirlo. Y yo creo que puedo asegurar que en más de 15 años de experiencia en el mundo laboral siempre he sentido ese apoyo y nunca me he sentido diferente. Ojalá que todas las mujeres puedan sentir lo mismo. Este es claramente mi único deseo.

El papel de la mujer en el inmobiliario ha comenzado a ser relevante. Cada vez hay más mujeres en puestos clave del sector, y está claro que el #nuevoinmobiliario quiere modos diferentes de gestión a los que se venían ejerciendo. La diversidad en los equipos directivos es muy enriquecedora y crea un valor añadido que es fundamental. Las mujeres del sector estamos muy bien preparadas, aportamos profesionalidad, entusiasmo, sensatez, formas de dirigir y coordinar centradas en lo que se ahora se denomina "soft skills". Somos integradoras, nos gusta participar, innovar y tenemos una sensibilidad y un respeto especial hacia el medioambiente en los proyectos que dirigimos. Nuestro papel ahora es pujante, muy activo. Hemos tenido que demostrar en un sector que era muy masculino y nos queda esa inercia.

Desearía ver a la mujer afianzada en puestos directivos. Poder ver a muchas mujeres en los Consejos de Administración de las grandes promotoras y consultoras, de las gestoras de fondos. En definitiva, estar arriba, tomando las decisiones que importan. En las portadas de las revistas, en los paneles de debate, haciendo noticia. Creando opinión. Eso es lo que me gustaría.

Si vemos eso, significará que habrá mujeres que podrán tirar de otras, que serán promocionadas en igualdad de principio a fin de la cadena. Desearía ver los frutos de los programas de Mentoring como el de WIRES. Por último, desearía firmemente ver la igualdad salarial a igualdad de puesto, porque todavía existen diferencias en las retribuciones de los grandes despachos de arquitectura. ¿Cómo puede ser esto? Si viera desaparecer el "gender gap" sería un sueño. Equipos de dirección mixtos y fuertes. Un bonito regalo para mis hijas.

En el nuevo escenario del sector inmobiliario que estamos viviendo, la presencia de la mujer ha mejorado mucho con respecto a la etapa anterior, pero es lógico si tenemos en cuenta que somos un 51% de mujeres en España. No obstante, todavía en los cargos directivos la mujer está infrarrepresentada. Es necesario que aprovechemos estos momentos de cambio del sector para que prime la profesionalidad y el acceso del talento a los puestos de responsabilidad. Para ello, es fundamental garantizar la igualdad de oportunidades.

Un deseo para la mujer en el mercado inmobiliario es que haya una mayor representatividad en puestos de alta dirección y en consejos de administración que responda a la profesionalidad y a la experiencia de los candidatos.

La mujer está cada vez más presente a todos los niveles del sector inmobiliario y lo que vemos ahora son muchas más mujeres en puestos de responsabilidad. Que es fruto de años de formación y dedicación probada con buenos resultados.

Deberíamos aportar lo mismo que los hombres, pero destacaría que podemos ser muy buenas en posiciones que requieran más minuciosidad, detalle y ‘social skills’. Por ejemplo, en mi especialidad (Asset Management), donde no se requieren solo los conocimientos técnicos sino la capacidad de gestionar muchos equipos, de perfiles muy diferentes, y muchas habilidades de negociación.

Mi deseo es que podamos estar ahí en igualdad, no por cuota sino por méritos propios; y que en el futuro no se hable de mujeres en el sector sino solo del sector.

El sector inmobiliario ha sido percibido tradicionalmente como un sector dominado por hombres donde la mujer no ha tenido mucha visibilidad. Sin embargo, la realidad es que la mujer juega un papel primordial. En la actualidad, más del 60% de los agentes inmobiliarios son mujeres y el sector cuenta con grandes directivas que, muchas veces en la sombra, están moviendo el mercado hacia una mayor profesionalización.

Las mujeres somos especialmente sensibles a la hora de detectar y comprender a sus clientes, y también me gustaría destacar cómo las arquitectas saben anticipar y proponer a los promotores ideas de diseño de las viviendas a construir compatibilizando características técnicas, económicas y las tendencias de mercado.

Aunque el número de mujeres en el sector inmobiliario es elevado, cabe destacar que la mayor parte ocupan puestos comerciales o de gestión de nivel medio. El sector se enriquecería mucho con más mujeres en puestos de alta dirección en grandes compañías y la imagen del sector cambiaría radicalmente dotándola de frescura, innovación y profesionalidad.

Es una realidad que el sector inmobiliario, eminentemente tradicional, ha sido un negocio mayoritariamente masculino durante muchos años. Sin embargo, ha ido evolucionando para dar respuesta a las necesidades de la sociedad, y sigue innovando e incorporando cambios para adaptarse a las nuevas formas de vivir y trabajar. El papel de la mujer ha ido desarrollándose a la par, incrementando su representación e influencia. Las mujeres profesionales especializadas en el sector inmobiliario han ido aumentando y su visión, muchas veces complementaria, puede resultar clave en el éxito de una compañía.

De cara al futuro, no puedo otra que desear que el reconocimiento de los méritos profesionales de las mujeres siga en aumento en nuestro sector y en todos los ámbitos económicos, para seguir construyendo un mercado maduro y profesional y una sociedad más justa y equitativa.  

Las mujeres cada vez tienen papeles más relevantes en el sector y se ha visto una llegada creciente de la mujer a puestos más directivos, aunque aún queda mucho recorrido en un sector muy masculinizado. El papel femenino depende también de la especialización. Hay sub-segmentos con una proporción mucho más elevada de hombres que de mujeres (como la logística). En cambio, en la parte transaccional de centros comerciales, por ejemplo, la mujer tiene un papel más protagonista. Por sensibilidad, por conocimiento del mercado y de las tendencias.

Las mujeres aportan la sensibilidad por el cuidado de los detalles, el perfeccionismo para ofrecer la mejor experiencia a los clientes, a los ocupantes.... Además, tienen una visión mucho más periférica, más amplia del ciclo vital de un activo, por lo que pueden anticipar mejor cómo evolucionará a largo plazo.

En un sector históricamente dominado por hombres, las mujeres que están en él tienen que creérselo. Deseo que el sector, y el mercado en general, permita que las mujeres se lo crean. No tiene que haber más mujeres porqué sí, pero las que están sí que deben creérselo. También deseo que se rompan tabús, por los dos lados

Comparte esta noticia

Quizás también te puede interesar...

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar la navegación, mejorando así su experiencia y nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Consulte nuestra política de cookies para obtener información adicional sobre tipos, finalidad y forma de gestionarlas.

Aceptar